UNA LUCHA DESAFIANTE ANTE LOS OBSTÁCULOS DE LA VIDA. RESEÑA DEL LIBRO VIEJO Y EL MAR DE ERNEST HEMINGWAY
La soledad, un tema de gran relevancia en el Perú, cobra especial
importancia en un contexto donde las comunidades y las familias desempeñan
roles esenciales. Tanto en áreas rurales como urbanas, muchos peruanos
enfrentan batallas internas, encontrando fortaleza en la resistencia y en las
conexiones con la naturaleza y su entorno comunitario.
El viejo y el mar, una obra clásica de
Ernest Hemingway publicada en 1952 por la editorial Charles Scribner 's Sons,
explora profundamente la soledad humana a través de la historia de Santiago, un
viejo pescador. Hemingway, nacido en Oak Park, Illinois, en 1899 y fallecido
trágicamente en 1961, es conocido por su estilo conciso y su habilidad para
capturar complejidades emocionales. Además, fue un destacado miembro de la
llamada "generación perdida".
En la novela, Hemingway presenta a Santiago enfrentado al mar en una
batalla solitaria por capturar un pez gigante, un viaje que se convierte en una
lucha no solo contra la naturaleza, sino también contra sí mismo. La soledad en
El viejo y el mar no es simplemente la ausencia de otros, sino una
experiencia interior marcada por la resistencia, la reflexión y una conexión
profunda con el entorno. A pesar de su aislamiento en el mar, Santiago
encuentra compañía en sus recuerdos, su determinación y su vínculo con la vida
marina que lo rodea.
Esta novela refleja cómo la soledad puede moldear la voluntad humana y
la resistencia frente a desafíos que parecen insuperables. Esta distinguida
obra clásica El viejo y el mar, Ernest Hemingway nos transmite a través
de fragmentos mensajes que refleja cómo la soledad puede moldear la voluntad
humana y la resistencia frente a desafíos que parecen insuperables. Por ello
presentaré cinco fragmentos que resaltan de manera significativa.
Recordó aquella vez en que había enganchado una de las dos agujas que iban en pareja. El macho dejaba siempre que la hembra comiera primero, y el pez enganchado, la hembra, presentó una pelea fiera, desesperada y llena de pánico que no tardó en agotarse. Durante todo ese tiempo el macho permaneció con ella, cruzando el sedal y girando con ella en la superficie. Había permanecido tan cerca, que el viejo había temido que cortara el sedal con la cola, que era afilada como una guadaña y casi de la misma forma y tamaño. (Heminway, 1989, pág.45).
En el fragmento proporcionado, se narra una escena en la que un pescador atrapa a un pez hembra, mientras su compañero macho permanece a su lado durante la lucha desesperada. A pesar de tener la oportunidad de escapar, el pez macho elige quedarse cerca de la hembra, a riesgo de su propia vida. Esta acción se convierte en una metáfora poderosa de las relaciones amorosas y la lealtad en las adversidades. El comportamiento del pez macho, que no abandona a su compañera, destaca la importancia de la solidaridad y el apoyo mutuo en los momentos difíciles. La escena no solo resalta la devoción y el sacrificio, sino que también invita a reflexionar sobre las decisiones que tomamos en nombre del amor y la lealtad. A través de esta novela, el texto resalta un valor profundo y universal: la necesidad de estar con nuestros seres queridos tanto en las buenas como en las malas, lo cual resuena fuertemente debido a su rareza en la literatura contemporánea. Nos cuestionamos si el destino de la hembra era inevitable y si el sacrificio del macho era necesario, abriendo un debate sobre la naturaleza del amor y el compromiso.
Santiago, el viejo pescador, se encontraba pescando
solo en el Gulf Stream. Hacía ochenta y cuatro días que no pescaba ningún pez,
aun cuando había tenido el apoyo de un muchacho en sus primeros días de pesca.
A pesar de este desafortunado suceso, Santiago no se desanimaba y seguía
saliendo día tras día con la esperanza de romper su mala racha y pescar un pez
que le alegrará. En este párrafo se resalta la perseverancia ante la mala
suerte que tiene el ser humano. A pesar de que el viejo pescador no lograba salir
de su mala racha de no pescar nada aún teniendo ayuda por primeros cuarenta
días no se daba por vencido y cada día salía en busca de algún pez. Esta novela
explora temas como la perseverancia, lucha contra la adversidad y la dignidad
en la derrota. La narrativa que emplea el autor Hemingway es concisa e
insinuante, captura y resalta la lucha solitaria del viejo pescador contra el
mar y sus propios demonios internos, es un texto digno de admiración y
reflexión. Ser perseverante y no rendirse ante los obstáculos de la vida es
admirable. Sin embargo, ¿qué sucedería si el viejo pescador nunca logra atrapar
otro pez? ¿Permanecerá esperando algo que quizás nunca llegue?. Esta situación
podría afectar profundamente su vida y generar problemas a futuro. No obstante,
también existe la posibilidad de que el golpe de suerte finalmente llegue y lo
saque de la racha negativa que lo persigue desde hace tiempo. En última
instancia, el éxito muchas veces surge tras la derrota.
Es un gran pez y tengo que convencerlo -pensó-. No debo permitirle jamás que se dé cuenta de su fuerza ni de lo que podría hacer si rompiera a correr. Si yo fuera él echaría ahora toda la fuerza y seguiría hasta que algo se rompiera. Pero, gracias a Dios, los peces no son tan inteligentes como los que matamos,aunque son más nobles y hábiles. El viejo había visto muchos peces grandes. Había visto muchos que pesaban más de mil libras y había cogido dos de aquel tamaño en su vida, pero nunca solo. Ahora, solo, y fuera de la vista de tierra, estaba sujeto al más grande pez que había visto jamás, más grande que cuantos conocía de oídas, y su mano izquierda estaba todavía tan rígida como las garras convulsas de un águila. (Heminway, 1989, pág.33).
En este fragmento destaca la estrategia y la
astucia del viejo pescador en su enfrentamiento como el pez reconociendo la
necesidad de controlar la situación y evitar que el pez, utilice toda su fuerza
de una vez. Reflexiona sobre la inteligencia relativa de los peces en
comparación con los humanos planteando cuestiones sobre la ética de la
caza la pesca y la relación entre el hombre y la naturaleza.En esta
parte,el viejo y el pescador están enfrentando un gran desafío al tratar
de controlar un enorme pez, resaltando la determinación del protagonista por no
permitir que el pece de cuenta de su propia fuerza. La metáfora de las
"garras convulsas de un águila" ayuda a transmitir la atención y la
lucha física nos desafía reflexionar sobre nuestra responsabilidad ética hacia
el mundo natural y los seres que lo habitan, sugiriendo una posible necesidad
de reconsiderar nuestras prácticas de caza y pesca en base a una comprensión
más profunda de la inteligencia y sensibilidad de los animales que perseguimos.
–Ojalá estuviera aquí el muchacho. Para ayudarme y para que viera esto.
“Nadie debería estar solo en su vejez –pensó–. Pero es inevitable. Tengo que
acordarme de comer el bonito antes de que se eche a perder a fin de conservar
las fuerzas. Recuerda: por poca gana que tengas tendrás que comerlo por la
mañana. Recuerda”, se dijo. (Heminway, 1989, pg. 24).
En este fragmento el viejo se puso a reflexionar
mientras que tenía el pez atrapado se sintió melancólico porque extrañaba al
muchacho, se dio cuenta que no debería estar solo en la vejez y se recordó que
debía comer el pescado bonito que tenía guardado. Lo atractivo de este
fragmento es la situación de la vida del viejo pescador, estar solo en la etapa
de la vejez es una situación muy común hoy en día. ninguna persona debería
estar solo en la etapa de la vejez es inevitable pero, ¿Qué pasaría si sucede
algún accidente? ¿Quién se preocupa por él?.
El viejo pescador sostenía con su mano izquierda al
gigante pez. Temía que las náuseas lo debilitaran. Agarró fuerzas, se limpió el
rostro, lavó sus manos y luego dejó al pez en el agua salada. Mientras tanto
observaba la primera aparición de luz del amanecer. “Va hacia el este”, pensó.
“Está cansado siguiendo la corriente, pronto se detendrá y será mi momento de
trabajar. Después de un rato, retiró su mano lastimada del agua y la
observó “no está tan mal”, murmuró, “para un hombre no existe el
dolor”. En este fragmento, el viejo pescador, a pesar del intenso
calambre en su mano, persevera ante el pez exhausto que está a punto de ser
capturado. Paciente tras horas de esfuerzo, lo más notable es su determinación:
a pesar del dolor y el cansancio, está decidido a atrapar al gran pez que aún
lucha por su libertad. Lo que más se puede rescatar de este fragmento de la
novela es que a pesar de todo, el mal que lo aqueja, el viejo pescador sigue
claro con su objetivo, la fuerza de seguir adelante pese a todo es algo muy
resaltante en una persona, ¿Que sentido tiene no rendirse ante los mínimos
obstáculos? ¿Y qué consecuencias traerá todo esto para el viejo pescador: éxito
o más problemas?.
En conclusión, El viejo y el mar es una obra
fundamental que invita a reflexionar sobre la condición humana, nuestra
conexión con la naturaleza y la fortaleza ante la soledad y la adversidad. A
través de la épica lucha del viejo pescador cubano Santiago contra un enorme
pez marlín, Hemingway subraya la importancia del orgullo y la dignidad, incluso
en momentos de derrota. Los pasajes destacados exploran temas universales como
la lealtad, la perseverancia, la estrategia, la soledad y la capacidad de
recuperación, que van más allá del contexto de la historia y resuenan
profundamente en nuestras vidas. Esta obra deja una impresión duradera por su
profundidad emocional y su capacidad para inspirar valor y persistencia en
cualquier lector. La determinación de Santiago y su resistencia ante la
adversidad ejemplifican la fuerza del espíritu humano. Además, plantea
interrogantes éticas sobre nuestra relación con el entorno natural y la
importancia del apoyo mutuo a lo largo de la vida. El viejo y el mar , distinguido
con el Premio Pulitzer en 1953, sigue siendo un clásico de la literatura
mundial que continúa motivando a enfrentar nuestros propios desafíos con
valentía y decisión. La narrativa de Hemingway no sólo captura la esencia de la
lucha humana, sino que también nos recuerda la belleza y la tragedia inherentes
a la existencia misma.
REFERENCIA:
Hemingway, E (1989) “El viejo y el mar”. Editorial Dante Quincenal. https://www.academia.edu/36553459/El_viejo_y_el_mar

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